lunes, 18 de mayo de 2015

GRAN GRANADA

Más de una vez he admitido aquí mi escaso entusiasmo (y consiguiente conocimiento de) por la novela policiaca, pese al respeto que me merece la figura del detective, enigmático personaje que, llegando de fuera o con un escaso conocimiento del problema/enigma, deberá resolverlo en un plazo de tiempo muy corto.
De joven, a instancias de amigos (pero también con la presión de alejarme de mi hermano mayor, gran experto en el género, aunque sin necesidad de romper amarras), leí, naturalmente, a los entonces clásicos del género: Chandler, Hammett, Himes, Mc Donald... Y no volví a frecuentarlo hasta que...
Escritores españoles a quienes admiro se dedicaron a cultivar esa modalidad.
No haré balance.
Leyendo este Blog, puede intuirse mi posición al respecto.
Y ahora le llega el turno a Justo Navarro.


He seguido a este autor desde que se estrenó como novelista con "Hermana muerte".
Y he reseñado algunas de sus novelas tan singulares: "El alma del controlador aéreo", "F", "Finalmusik", "El espía".
Me entrego sin reservas a la lectura de "Gran Granada", ambientada en la Granada de 1963... Y, ya que no puedo revelar el enigma policial, sí destacaré la magnífica recreación de aquel escenario, con un detective-policía forjado en las entrañas del Régimen, una ciudad que debe prepararse para la inminente visita victoriosa del Caudillo, pese a estar anegada en las inundaciones, varios personajes que representan a la élite de la ciudad (externamente hablando), y... el día a día... pues se trata de hacer ver que no pasa nada, mientras tanto.


Y ya no cuento más. Aunque sí podría hablar en extenso de JUSTO NAVARRO.

2 comentarios:

  1. Tampoco me gusta especialmente el género policíaco, aunque es bien cierto que ha dado novelas memorables. Esta a la que aludes de Justo Navarro no tiene mala pinta. Apunto.
    Un beso, Ana.

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  2. Como es un gran novelista, sigue teniendo mucho peso la observación aguda, los detalles... y por tanto la recreación de ambientes ... no tanto la intriga policial. Abrazos!

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