domingo, 21 de octubre de 2012

IRREAL PRESTIGIO

Atónitos, hemos asistido varios al revival del Prestige...
(Espléndido Monegal contrastando el diverso tratamiento de la noticia entre canales hermanos como La Sexta y Antena 3, por ejemplo)
Hay que decirlo así, porque... tras las imágenes reales...


http://www.ecologistasenaccion.org/local/cache-vignettes/L500xH331/Hundimiento_Prestige_02-77eb6.jpg


resulta cómico que.... ¡hayan pasado diez años antes de....!
Y de que el actual Presidente, entonces....




Pues que de aquellos polvos, nacieron estos lodos.
(Y omito el fácil jueguecillo de palabras a propósito del icono "artístico" tan celebrado no hace mucho y que ahora anda enredador con el emperador...)

miércoles, 17 de octubre de 2012

EL PULSO DEL AZAR

Dicen, los que van recibiendo la novela, que tiene un título bonito.
(Y algunos que ya la van leyendo -y no cito nombres, para que no se piense que... pero son potentes, los nombres que prefiero omitir- sostienen que es apasionante, que promete -interés, novedad, ¡cuánto has debido de documentarte...!-...)
Pero lo cierto es que los títulos no los elijo por su "bonitura" (quediría Rosa Chacel).
Aunque no lo parezca, aquí la palabra clave es pulso, en una doble acepción: latido (con toda la posible irregularidad o capricho que el flujo de la sangre...) y desafío, de cuando decimos "echar un pulso".
Aparte, las quisicosas personales con algunos escritores amigos que tratan del azar en un sentido altamente poético. Yo, más prosaica, aborda la cara oscura del azar, su injusticia.



El pulso del azar


El azar quiso que hoy miércoles hubiese de acudir a mi instituto, el Infanta Isabel de Aragón (que, me enteré, no consiguió cambiar su nombre por el del alma que lo inspiró y nos formó: Angeleta Ferrer, la hija de la gran pedagoga Rosa Sensat), porque se celebra su 50 Aniversario.
Difícilmente me enganchan en una de estas efémiredes, pero... el corazón tienen sus razones, que la razón desconoce (Pascal).
El azar hizo que me sentase al lado de Victoria Badía, actual directora del Infanta y... hermana menor de quien había sido una de mis compañeras....
¡Nudos! ¿Literatura y vida!
Era el pulso del azar: el cúmulo de hechos fortuitos que en un momento dado de la vida nos paralizan y amarran a unas cuartillas para recordar y tal vez comprender. No te imaginas qué extraordinarios llegan a ser esos instantes que solo obedecen al capricho o a la casualidad. Algunos son enormes como un crimen, o despiadados y crueles como la enfermedad y la muerte a deshoras, pero también los hay tan leves y ridículos como una burda errata. Los peores, sin embargo, son los que consideramos banales e inocuos aunque resulten los más dañinos porque pueden pasar perfectamente desapercibidos. Son los que de verdad me emocionan: si se escapan, llevándose consigo el sentido de una vida entera en su imparable sucesión de tiempos, nos dejan para siempre el vértigo de lo que podría haber no sido. Y eso sí resulta insoportable.
Esto se lee en la contraportada de la novela, y aunque lo dice un hombre maduro, un padre, es algo que procede, naturalmente, de mis lecturas, que me llevan, cuando quiero y necesito descansar de la literatura, a frecuentar "géneros" fronterizos. En un tiempo, las autobiografías y memorias y... Más recientemente, la literatura de viajes.
Luego, en otras entradillas de las solapas, puede leerse una posible sinopsis de la novela.

En la cárcel de mujeres de Wad-Ras, una joven recibe un abultado paquete de so­bres: «Aquí está tu historia», le dice una de las guardianas. La lectura de esas cartas irá tejiendo la na­rración de unas vidas y unos hechos en un tiempo tan acotado como intenso: los días del Alzamiento y de la guerra civil, y cómo el conflicto bélico y su doloroso desenlace condicionarán la deriva existencial de los diferentes personajes, hombres y mujeres de todas las edades que desde Asturias o Málaga confluyen en la Barcelona agitada y convulsa de aquellos años, la Barcelona de los movimientos obreros y los sueños revolucionarios, teniendo que lidiar tam­bién con sus batallas personales y con las escisiones y conflictos dentro del bando republicano. Novela epistolar, El pulso del azar traza con fineza y maestría la marca indeleble del tiempo perdido, y es a su vez un réquiem por todo lo que pudo ser y
nunca fue.


Pues bueno, de lo que pudo haber estado y no está en la novela (no imagináis la poda; de hecho, los que me han seguido, se maravillan al ver el tomo), iré hablando aquí, quiza´s, quizás...

viernes, 12 de octubre de 2012

PLAÇA UNIVERSITAT







La Plaza de la Universidad (Plaça Universitat) siempre ha sido un punto neurálgico en mi vida, porque la frecuento desde el 75.
Y aunque ahora se ha vuelto un espacio cotidiano, más bien de tránsito, si una ocasión especial lo merece, suelo detenerme y merodear (si no estar).
Porque la plaza también es (y ha sido) un espacio singular en la intrahistoria de la ciudad de Barcelona.
Ahora que algunos próximos empiezan a leer mi reciente novela El pulso del azar, me preguntan si lo que cuento del PIM-PAM-PUM ANTIFEIXISTE instalado allí en el convulso verano de 1936 es verdad.
A lo que, amparándome en otros escritores con más méritos que yo, respondo:
-Sí, sí, es un relato real... No hay ficción, sólo Historia.





Y sucede que este sábado lluvioso, para otro de los libros que tengo en ciernes, releo a José Gutiérrez Solana, autor cuya obra pictórica le habrá perjudicado, quizá.
En 1913 y 1918, Solana escibió una serie de artículos de costumbres sobre Madrid, en uno de los cuales ("Romería de SanAntonio de la Florida"), hablaba de este tipo de espectáculos populares: las barracas de feria, con sus frikies y... el Pim Pam Pum:

Algunos tiran con saña a los personajes que tienen más rabia. Hay gran predilección por tirar los monigotes de Maura, La Cierva, Romanones, Weyler, etc.


 Un poquito más adelante, ya no en el Pim-Pam-Pum, sino en la barraca del tiro de pistola y escopeta, escuchamos gritar a un disparador:

-Esto es lo que hacía falta en España, barrer y renovar.

Se suceden las previsibles reacciones y al final el narrador, escribe:
La gente sigue tirando a los muñecos; los golfos tiran con las bolas, cagándose en todos ellos; y ahora cae uno, ahora cae otro, y vuelven a levantarse, y vuelven a caer".

(GUTIÉRREZ SOLANA, José; Madrid callejero, Madrid, Trieste, 1984).
 

martes, 9 de octubre de 2012

BEATLES

Estamos en plena celebración del cincuentenario del nacimiento de la banda yaprovecho para recordaros algunos títulos de nuestra literatura que tienen mucho que ver con esa poderosa fuente de inspiración universal que  nos llegó de Liverpool.
Por ejemplo, la grata lectura de dos novelas (que podríamos llamar, parcialmente, de formación y aprendizaje) firmadas por autores de más o menos mi edad,  El mapa de las aguas (Mondadori, 1997) y Violeta en el cielo con diamantes (Alfaguara, 2005), en las que  Ángel García Galiano y Fernando Royuela (respectivamente), narraban cómo Los Beatles transformaron con sus canciones la sensibilidad (y el imaginario) de una generación.

 
                                                   


Y disponemos también de una sugestiva antología -debida a Mario Cuenca Sandoval-, 22 escarabajos. Antología hispánica del cuento beatle (Páginas de Espuma), donde encontramos una amplia muestra de las resonancias y repercusiones (vitales, estéticas, político-ideológicas, morales) que el cuarteto de Liverpool desató en el ámbito hispano, inspirando a autores de distintas generaciones para urdir historias de muy diverso sesgo: un magistral relato utópico-futurista (espléndido Leopoldo Marechal), la tierna ensoñación de un  adolescente que tuvo a tiro la posibilidad de salvar a John Lennon (Andrés Neuman), la estupenda sátira de la reacción de las gentes de orden ante la satánica amenaza del concierto Rock in the Andes (Fernando Iwasaki), desvelar el enigma de Lucy (Marcelo Figueras) o de la “Niña de ojos de concha marina” (Care Santos), o la revelación de la identidad del “hombre de pie junto a un vehículo que parece una ambulancia negra” que vemos en la cubierta de Abbey Road (Rodrigo Fresán).