viernes, 29 de mayo de 2009

FERRER I GUARDIA

A propósito de la Semana Trágica, prometí hablar de Unamuno y Ferrer i Guardia.
¿O no?

Y es que me costó mucho trabajo reconciliarme con Unamuno, como bien saben mis alumnos. No por el oscuro y manipulado episodio de Salamanca, 1936, que en la España republicana no prosperó por muchos motivos.
(Al respecto, puede leerse el magnífico libro de Luciano Egido, Agonizar en Salamanca, publicado en Tusquets, como el resto de sus extraordinarias novelas).



Pero a la adolescente que estudió el Bachillerato en el Instituto Infanta Isabel de Aragón, dirigido por la impar ANGELETA FERRER I SENSAT (hija de la gran pedagoga Rosa Sensat)...
¡Qué clases de Biología las suyas, en 5º de Bachillerato! Y qué manera de lograr que, pese a los tiempos, aquello funcionase a contracorriente.
A nosotras, las alumnas que cursábamos COU en 1973-1974, Doña Ángeles nos quería especialmente porque "nos jubilaríamos juntas" del Infanta.
(Paseo por Internet y... me siento defraudada... Pero vale la pena rescatar una entrada autobiográfica de Angeleta, donde cuenta su trayectoria profesional. Veo también en la red la escultura que le erigieron frente al Infanta, al que nunca volví para no tener que no reconocer tantas cosas, pues ese perfil de piedra no corresponde al vitalismo de la ya casi anciana que vestía de luto o alivio tras la muerte de Alexandre Satorras, su marido y compañero. No, la Angeleta que yo conocí era otra mujer... mayor en su aspecto, quizás -la espalda encorvada pero ágil y viva y curiosa y atenta y... nos conocía ella a todas mucho mejor que las celadoras o el conserje porque le bastaba un simple golpe de vista, el aparente deambular despistado por pasillos y vestíbulo para... "Oi que....?", "Vols dir...?", "I si t'ho pensesis bé...?", "Ja festejes?")





Por eso, educada en aquel peculiar microclima, costaba digerir ciertas palabras de Unamuno, como las escritas en agosto de 1909 ("Excursión"), a propósito de una travesía por Cantabria: "Al llegar a Torrelavega nos encontramos con un periodista madrileño, que empezó a darnos noticias de los sucesos de Barcelona y de Melilla. ¡El sempiterno suceso! ¡La devoradora actualidad! Todo anecdótico, todo fragmentario, sin que haya modo de sacar sustancia ni contenido a nada. ¡Cuánto más no me decían del alma de la patria el sombrío silencio del valle del Pas y la quietud soleada del viejo claustro de la colegiata de Santillana!".

Hasta aquí, aún lo entendería por aquello de "la circunstancia". Pero ya no cuando, en noviembre de 1909 ("El sentimiento de la Naturaleza"), Unamuno escribió:

"Tenía ya la pluma en la mano para deciros algo de la ridícula agitación en contra de España que provocó entre la badulaquería internacional el fusilamiento del desdichado Ferrer, de quien ha querido hacerse poco menos que un genio, del cierre de las escuelas por él creadas, y que se cerraron, no por anticatólicas, sino por anarquistas, por conspirarse en ellas contra la existencia del Estado -aparte de que, como escuelas, eran detestables: focos de fanatismo, superstición e ignorancia- de la brutal ignorancia que respecto a las cosas de España reina en el extranjero y singularmente en Francia..."
(Ambos textos se recogen en Por tierras de Portugal y España).

Cuando leías esto en los tiempos en que para saber lo que pasaba en tu país habías de leer tal o cual diario extranjero, pues que no. (Los jóvenes, ¿recordáis lo que sucedió el 11-M, cuando también hubo que conectarse a la BBC o a la DZF alemana? Pues más o menos).




Algo me ayudó a limar asperezas el análisis del bueno de don Antonio Machado sobre el patriotismo de Unamuno y la aversión que éste profesaba "más que al jacobinismo anarquizante falto de toda espiritualidad, al no menos lamentable conservadurismo de esos neocatólicos franceses". Y otras líneas, dedicadas a censurar nuestro patriotismo chauvin amamantado en lecturas francesas: "Los que han hecho del nombre de Ferrer bandera y contrabandera de combate, juegan torpemente a la Francia contemporánea en un país donde el juego empieza a ser peligroso". Machado (con Unamuno) recordaba el caso Dreyfuss, y por eso le reprochaba a Francia que pretendiera ejercer el monopolio de..., aun reconociendo que sí, que en España hay "elementos capaces de fusilar, no ya a Francisco Ferrer -que de esto nadie duda- sino al propio Francisco de Asís que volviera al mundo".
(Las citas de Machado proceden de "Contra esto y aquello, de Miguel de Unamuno", julio de 1913, en el tomito ya aquí citado (Poesía y Prosa, Espasa-Calpe, p. 1538 y ss.)

¡Uf, qué matraca!
Pero lo cierto es que este largo recuerdo estalló al llegar a mis manos De Humanidad y polilla (Todas las caras de Ferrer y Guardia), el libro de Julián Granado que acaba de publicarse en Anagrama.



No he leído nada de este autor, nacido en la cuenca minera de Huelva, en 1957 (como yo) y dedicado a la Medicina. Pero hojeándolo... me hago una rápida impresión y decido meterlo en el equipaje de este largo findesemana porque sus casi quinientas páginas son muy prometedoras: hablan de una joven, Carmen de Moering, que en París un día descubre que su apellido es Ferrer (y no el del segundo marido marido de su madre); y su nombre, Sol.




La hija de Ferrer i Guardia, que escapó de un internado para buscar a su padre, "asistirá a la revolución rusa, a la efervescencia libertaria de los cenáculos parisinos y a los años del pistolerismo en Barcelona. Vivirá la guerra civil y el desarraigo de los sin patria", anuncia la contraportada.

Pues ya os contaré más.
¡Salud!

14 comentarios:

  1. Cuando estudiaba en la facultad en donde usted trabaja, Unamuno pasó a ser para mi un héroe. Viajé por entonces a Salamanca, y en la visita al rectorado viejo me rezagué para poder coger su pluma de cáñamo, a escondidas del guía y de los guardias. Cunado la tuve en las manos, creo que batí el récord de contención de la respiración. Compré una postal en la que se le va paseando por el clautro anejo a la biblioteca vieja. Esa fotografía todavía preside una de las estanterías del comedor en donde guardo los libros.

    Hace poco visité en Barcelona la exhuberante exposición de Sorolla y pensé que el 98 careció de un poco de luz (mediterránea). Ferrer i Guardia pensó a la luz de nuestro mar.

    ResponderEliminar
  2. Respeto mucho a Unamuno, y lo leo con cierta frecuencia,al Unamuno articulista, el del diario extimo. Pero algunos de su gritos no merecían que se quedase afónico, para entendernos.
    A.

    ResponderEliminar
  3. Es una sorpresa ese libro que cita, que por cierto no he visto siquiera. ¿Es una novedad? ¿Es antiguo?
    Carlos

    ResponderEliminar
  4. Siempre he sentido fascinación por la figura de Ferrer, de la forma en que lo mataron, lo que significaba, su valentía o mejor dicho esos principios que llevaba tan a gala. Pero he leido poquísimo, lo que sé lo sé por alguna tertulia a la que iba y porque lo reivindicaban algunos personajes simpáticos, aunque a veces venían los políticos tan correctos ellos y ya empezaban con el ara no toca y todas esas cosas... En fin, que las cosas no pasan por casualidad. Esto de la hija que cuentas me ha dejado intrigadísima.
    La leo a veces y es muy interesante algunas cosas que dice.

    ResponderEliminar
  5. Querida, estoy encantada porque justo acabo de terminar una lectura... pero mejor te comento en privado. Escribes muy bien, cara, pero lo que me pone de los nervios es que no puedo seguirte porque no me alcanza el tiempo. Al principio seguía tus recomendaciones, incluso en una de mis incursiones barcelonesas (por cierto, teneis la ciudad muy guarra últimamente, apunto...) en una de esas incursiones busqué y encontré alguna cosilla que no hallaba en Madrid (por cierto, ya sabes el número de este fin de semana, la feria y eso, pero no se puede ir porque todo son marujas buscando el best del momento, horrible). Pero hija, ya me rindo de seguirte. Aún no he terminado una recomendación, ya tengo tres más esperando. Da igual, querida, en el fondo lo que importa es que los consejos despierten mi interés y me motiven una búsqueda. Cara amiga, tendré que venir a apuntarme a uno de tus cursos. De momento el blog silencioso es un recurso extraordinario. Me llegan tus clases, tu seriedad, tu ironía sanísima. Y aunque seas del Barça, qué horror y qué empacho, aunque seas del Barça me caes bien igual por muchos motivos. Servidora es del A.de M., era del Real pero me pasé sin ningún empacho porque como no tengo escrúpulos no me cuestan estos saltos mortales. Querida, tengo un momento dicharachero pero este recuadrito no alcanza. Me gustaría vivir en Barcelona por diversos motivos (ni por el Barça ni por la limpieza): uno de ellos poder compartir un vinito en buena compañía, que cada vez tengo más amigos catalanes con los blogs adorados. Siempre fiel.

    ResponderEliminar
  6. Por Dios, no puedo beber porque me pongo loro y olvido uno de los motivos esenciales. Te quería decir que siempre he sentido mucha inquietud por esa semana trágica que citas y por esa Barcelona en lucha, anarquista y rebelde. Sé muy poco de Ferrer, por no decir nada, que lo mataron en el castillo horrible ese que tenéis, que francamente tanto pedirlo no acierto a entender por qué, como no sea para poder volarlo a gusto luego. Bueno, querida, qué gracias una vez más por esas indicaciones.

    ResponderEliminar
  7. María Pródiga, bienvenida.
    Sobre la sucediedad de BCN hablaré en una próxima entrada (de danza flamenca)
    Celebro tus gozosas lecturas. Recuerda que se acerca el verano y en dos meses no diré ni mu, porque me voy al prao. Javier Marías también es del Madrid; Guelgenzu, del tuyo.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  8. Sonia, los libros de ferrer (su ideario pedagógico)los leí de jovencita, en una Editorial independiente: ZYX (los regalé al Ateneo de Gracia). De todos modos, en la librería Anarca de la calle Joaquín Costa (cerca del MACBA) tienen un buen fondo.
    Carlos, el libro (novela) de Julián Granado es novedad, pero debería estar distribuido ya.
    Gracias por la atención.

    ResponderEliminar
  9. Hoy se ha inaugurado en BCN, en la Sala de Investigadores (Hospital, 64) una exposición sobre Ferrer i Guardia y la Escuela Moderna.

    ResponderEliminar
  10. Me llegan noticias de que Dalmau saca en Destino "Siete días de furia", sobre la Semana Trágica.
    ¡Uf, cuánto revival!
    Recuerdo un viejo título que arrasaba en mi juventud: "10 días que conmovieron el mundo", de John Reed (un clásico sobre la Revolución Soviética, de la que ya iré hablando).

    ResponderEliminar
  11. ana rodriguez fischerlunes, junio 15, 2009

    Fui a ver la expo de Ferrer i Guardia el pasado jueves. Multitud de fotos y documentosinteresantes, PERO no editancatálogo.
    ¡Ah! los rcursoso!

    ResponderEliminar
  12. Llegué a su blog a cuenta de buscar elementos de relación entre Unamuno y Francisco Ferrer. O sea, llegué por accidente.

    Me ha llamado la atención su recuerdo sobre ANGELETA FERRER y el Infanta Isabel de Aragón.
    Tuvé algún contacto con Angeleta Ferrer,como miles de personas, así que señalarlo es no es decir nada, por mi parte. Tampoco el Infanta Isabel de Aragón me es desconocido.

    Leeré más tarde otras entradas de este blog suyo.

    No estoy necesitado de reconciliación con Unamuno, tan peleón él, tan vehemente y tan duro en algunos de sus juicios sobre otras personas, tan antipático en el trato, como le apuntó José Ortega y reconocía él mismo, en alguna ocasión. Antipático por carácter, no por vasco, claro está. Fue un vasco muy rechazado por otros vascos que no le perdonaban su posición ante el bizcaitarrerismo de la época.

    Me llama la atención el muy pobre concepto que Unamuno tenía sobre las propuestas educativa de Ferrer, ya que se nos presenta a este último, desde hace décadas, como a una especie de apostol, de santón laico, "lumbrera indiscutible de la sana educación popular". Intrigado por ello, busco cómo entender la pésima opinión que Unamuno tenía de Ferrer.

    "Ha sido España, la legítima España,la española, quien ha fusilado a Ferrer. Y ha hecho muy bien en fusilarle. Ferrer era un imbécil y un malvado, y no un inquietador. Sus escuelas, un horror. Pedagógicamente detestables. Su enseñanza de una vacuidad y una mala fe notorias. Sus libros de lectura horrorizan por lo estúpido. Y se las cerró, no por ateas, sino por anarquistas."
    Fuente: Vida de Miuel de Unamuno, p. 289.
    Colette y Jean-Claude Rabaté.
    ISBN 978-84-306-0761-7

    Y leerle lo anterior, aunque provenga de una carta, a quien hablaba de la pedagogía diciendo que la pedagogía eficaz es la que proviene del amor a los niños y que ya vale de ocuparse tanto de cómo se enseña sin dedicarle bastante atención a qué se enseña, leerle eso, me resulta extraño
    por más que Ferrer fuera editor-propietario de "La Huelga General" desde donde proclamaba su voluntad de destruir la sociedad "desde sus cimientos" y no sólo el ácrata afortunado a quien una ex-discípula legó una fortuna con la que pudo poner en pie su Escuela Moderna, de la que fue bibliotecario Mateo Morral, el autor del atentado en la boda de Alfonso XIII que mató a más de veinte personas e hirió a casi cien.

    Y eso le cuento.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Sí, a mí siempre me ha extrañado muchísimo esa opinión de Unammuno sobre Ferrer... y no le encuentro explicación fundamentada (como a algunas otras ideas/posiciones de él).
    Muchas gracias por la atención y las aportaciones. Y celebro la reminiscencia de juventud.
    Saludos fraternos!

    ResponderEliminar
  14. These modern day fitness devices are worn around
    the waist, positioned right about the abs and then using what
    is known as electronic muscle stimulation.

    my blog :: Full Piece of writing

    ResponderEliminar